¡Las nuevas vivencias traen cambios que requieren una readaptación de la mente!

Cuando nos enfrentamos a una crisis o aspectos nuevos que generan tensión, es normal que sientas:

  • Sensación de nervios más a menudo.
  • Sensación de peligro inminente.
  • Sintomatología física, cómo aumento del ritmo cardíaco.
  • Sudoración en algunos momentos del día.
  • Problemas para concentrarte.
  • Problemas para dormir.
  • Pensamientos con mayor preocupación y anticipación de consecuencias

No te preocupes, estos síntomas desaparecerán.

Por eso te recomendamos evitar el consumo de drogas o alcohol y realizar actividades que disfrutes.

Si sientes algunos de estos síntomas, te causan malestar y no desaparecen… consulta con un psicólogo.