¿Por qué innovar en la educación?

Innovar en la educación no solo consiste en utilizar nuevas herramientas para el aprendizaje en el aula como, por ejemplo, cambiar el tablero por el uso de equipos tecnológicos. Es adoptar nuevas metodologías que lleven a encontrar soluciones a los retos actuales en la sociedad. Sergio Andrés Manco Rueda, jefe del programa de Educación Infantil de la Corporación Universitaria Lasallista, expresa: “comenzamos a innovar como docentes en nuestros procesos educativos cuando cambiamos el discurso económico y empresarial por uno que asuma una postura más pedagógica, política, social y cultural enfocada en dar respuesta a las necesidades del presente”.

La educación en cualquier nivel; primaria, secundaria y profesional debe tener acciones estratégicas acompañadas por los docentes y directivos de las instituciones que estimulen constantemente al estudiante para que este identifique sus habilidades y se enfoque en desarrollarlas.

A Sergio lo que más le apasiona de su labor como educador es dar clases e investigar y en esta cuarentena ha dedicado su tiempo para informarse y establecer mejores procesos para la formación de sus estudiantes, explica: “la virtualidad funciona desde lógicas y códigos diferentes a los que se maneja en la educación presencial esto implica siempre estar innovando, exige repensar los procesos de aprendizaje y las prácticas de enseñanza. En este sentido es necesario apropiarse de otros medios que funcionen como escenarios virtuales y crear a su vez nuevas estrategias metodológicas que potencialicen la formación de los estudiantes”.

El ejemplo más puntual que Sergio tiene para definir el significado de la innovación en la educación es el ahora. “Los maestros estamos viviendo esa innovación actualmente. Nos tocó reinventarnos nuevas formas de enseñar en la virtualidad y se ha convertido en una experiencia de alteridad que ha implicado cambiar el orden de lo establecido, desestructurar el pensamiento, las formas en que se llevaba a cabo cada práctica y en encontrar respuestas a lo que la virtualidad pueda suplir para mantener activos a los jóvenes. Es allí donde radica la innovación en la educación. Continuar y reemplazar métodos, pero no parar”, afirma.

Es una realidad que la educación va de la mano de la innovación. Todos los días hay un nuevo desafío que afrontar, la academia no puede permanecer estática. Los docentes, estudiantes y hasta las familias que forman parte importante en la educación de las personas tienen nuevas formas de vida y nuevas necesidades. Por esta razón, es necesario como Sergio cuestionarse cada método de enseñanza para proponer una educación más eficaz y razonable.

¡La educación no para!