Un nuevo semestre académico en la virtualidad

Después de cinco meses de actividades académicas en la virtualidad, las instituciones educativas de educación superior iniciaron el segundo semestre con la continuación de este modelo pedagógico por la contingencia de salud mundial que aún se vive en el país a causa del COVID-19. Conversamos con Salomé Montoya Marín, estudiante de Ingeniería de Alimentos donde nos expresó cómo ha afrontado este reto de continuar su formación en la virtualidad.

“La virtualidad nos hizo entender que el tablero y el cuaderno no son la única forma de aprender algunos temas; aunque la presencialidad es irremplazable,  hay una ventaja y es la administración de tu propio tiempo ya que no tienes que estar desplazándote  y así puedes dividir mejor las actividades del día a día”, afirma.

  1. ¿Qué es lo más difícil que te ha parecido de estudiar virtual?

“Me ha parecido difícil comprender algunos temas relacionados con cálculo, matemáticas y álgebra. Es un alto grado de complejidad debido a que los temas teóricos son extensos; afortunadamente los profesores de ingeniería han buscado metodologías y diferentes alternativas para dar sus clases, lo que nos permite a nosotros como estudiantes interiorizar más fácil los diferentes contenidos”.

  1. ¿Qué rescatas de tu experiencia virtual en el último semestre?

“Yo rescato  el empeño de algunos docentes por mostrar todo su interés en buscar herramientas para que verdaderamente aprendamos; las primeras dos semanas de virtualidad fueron muy difíciles porque a todos nos cogió por sorpresa, pero con el tiempo empezamos a sentir como nuestros profesores se preocupaban porque nuestro proceso de aprendizaje fuera verdaderamente exitoso; por ejemplo, Cesar, el profesor de cálculo compró un tablero virtual para rayar la pantalla, eso me parece muy bien”.

  1. ¿Qué expectativas tienes para este semestre?

“Espero que todos los profesores sigan comprometidos con la búsqueda de nuevos métodos para que el aprendizaje sea exitoso y que nuestro proceso de formación continué nutriéndose correctamente sin dejar ningún vacío”.

  1. ¿Cómo aportas tú para que la virtualidad sea verdaderamente exitosa?

“Mi forma de aportarle a este proceso es siendo comprometida con mi aprendizaje;  pedirle explicación a los profesores cuando es necesario y buscar otras fuentes de las que pueda informarme más de los contenidos que se ven durante las clases virtuales”.

Así, inició el semestre académico 2020-2 para Salomé y miles de estudiantes más del país, alejados de sus campus universitarios, pero con la tranquilidad de que siguen con la formación en la virtualidad.

!La educación no para!